
Por: Hugues Gámez Gámez
La boca que se atreve decir verdades se convierte en el arma más perseguida, sin lugar a dudas, sobre el tema de la carretera puente de Corral de Piedras – EL Totumo, obra que estaba en altísimo riesgo, en estos días he escuchado voces que dicen que en un programa de esta emisora sin ir a la fuente pusieron el grito en el cielo, palabras más palabras menos, a quien e refirió en esos términos hay que hacerle saber:
Por nuestras investigaciones descubrimos el inminente riesgo que amenazaba a la obra,intractuamos con gente de la zona, que someramente conocían el tema pero se sentían sin representación, eso nos estimuló a profundizar en la investigación, porque aquí no decimos solo versiones sino verdades, procedimos con el abogado asesor del programa a la solicitud de copia del documento contractual, una vez en nuestro poder, lo estudiamos, lo analizamos y descubrimos todo el pastel, de paso les digo que esa fue nuestra fuente, entonces hicimos público lo delicado de la situación.
El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla, si este programa no denuncia el alto riesgo de no ejecutar este contrato, si no denunciamos el incumplimiento en los términos de entrega de la obra, ni cuenta se hubieran dado los que hoy salen a alardear, además con palabras débiles en contra de nuestra actuación, es que no basta decir solamente la verdad, más conviene mostrar la causa de la falsedad.
Antes de que gente, cultura y pueblo denunciara esta situación, nadie decía nada, silencio absoluto porque hay gente que les gusta pescar en rio revuelto, pero siempre he dicho que la verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua, el lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios, la verdad es lo que es, y sigue siendo verdad, aunque se piense al revés.
Nuestra intención fué describir la verdad, sobre esa contratación, para salvar la obra que consideramos de gran importancia para la zona, lo hicimos con sigilo y sensates,aunque ya hay quienes se adjudican la recuperación de la obra, el transcurrir de los días nos ha dado la razón porque la verdad es hija del tiempo, quien dice la verdad, ni peca ni miente, es que la verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye.