
Por: Hugues Gámez Gámez
Transcurridos apenas tres días desde la apertura formal del calendario electoral en el territorio nacional, el pulso político por el primer cargo del municipio de San Juan del Cesar entra en una etapa de alta efervescencia.
Lejos de enfriarse el ambiente o registrarse bajas tempranas, el partidor inicial de aspirantes a la alcaldía se mantiene intacto, la nómina de candidatos ni aumenta ni disminuye, confirmando que la determinación en los distintos equipos de campaña es total y que ninguno de los contendores contempla dar el paso al costado en esta primera fase del certamen.
En las calles del casco urbano y en las trochas de la zona rural, la dinámica no es de espera, sino de constante movimiento y trabajo de filigrana territorial, los aspirantes Álvaro Díaz Guerra, el médico Kike Carrascal, Rafael Hinojosa Meneses, Pedro Nicanor Torres, Javier Coronado y Eduardo “El Mono” Fragoso vienen apretando la marcha mediante un acercamiento directo con las comunidades.
Las reuniones de patio, los diálogos sectoriales y el contacto “cara a cara” se han convertido en la estrategia central para medir las fuerzas reales del apoyo popular,tras consultar de primera mano a los equipos de estas candidaturas en los últimos días, el ambiente que se respira en cada trinchera es de un optimismo desbordado, un impulso que oxigena la contienda y proyecta que este debate electoral será, sin duda alguna, un certamen para alquilar balcones.
Sin embargo, en los mentideros políticos del municipio rueda con insistencia un murmullo que los observadores locales recomiendan no pasar por alto: la posible entrada en escena de un “peso pesado” del escenario local que podría reconfigurar de golpe la correlación de fuerzas,de concretarse ese movimiento de última hora, el tablero local sufriría un remezón estratégico que obligaría a recalcular alianzas e intensificar los discursos.
Por el lado del escenario departamental, la proyección de San Juan del Cesar apunta a blindar su representación y pelear por mantener o aumentar su cuota en la Asamblea de La Guajira.
En este renglón las cartas parecen estar más claras y los nombres sanjuaneros que resuenan en la arena política ya cuentan con reconocimiento consolidado, Arnoldo Marulanda Brito, quien despejó cualquier duda al descartar definitivamente su aspiración a la alcaldía municipal para enfocar su capital político en el recinto departamental, y Jaime Luis Sierra, actual concejal de la colectividad local, quien busca dar el salto a la Duma, ambos perfiles representan la apuesta con la que el municipio aspira a mantener su peso específico y capacidad de gestión en la política guajira.
En contraste con el hervidero que rodea a la alcaldía y los movimientos hacia la Asamblea, el panorama para el Concejo Municipal transita por aguas de absoluta reserva, a la fecha, los nombres que integrarían las distintas listas a la corporación coadministradora se mantienen bajo estricto hermetismo, a la espera de que se decanten los avales de los partidos y las alineaciones definitivas de los aspirantes a la alcaldía.
San Juan del Cesar se alista así para una contienda vibrante, donde la constancia del trabajo en los barrios y corregimientos dictará la sentencia en un debate que apenas comienza a mostrar sus primeras emociones.