
Por: Hugues Gámez Gámez
La reciente medida anunciada por la empresa prestadora del servicio de acueducto y alcantarillado, Veolia, ha dejado a los habitantes del casco urbano con un sabor amargo. Lo que la compañía ha presentado en su último comunicado como un avance logístico, es percibido por la comunidad como la confirmación de un problema estructural que sigue sin tener una solución de raíz.
El anuncio: Administrando la escasez
A través de un comunicado público, Veolia informó sobre el diseño y la implementación de una sectorización hidráulica para el casco urbano del municipio.
La estrategia de la empresa consiste en dividir la zona en cuatro sectores distintos, prometiendo a cada uno de ellos un suministro de doce horas de servicio sin interrupción.
Si bien desde el punto de vista operativo la empresa busca organizar la distribución del recurso, desde la óptica del usuario, la medida es a todas luces insuficiente.
“Repartir la escasez no es solucionar la crisis. Doce horas de agua no son una solución de fondo para un municipio que exige desarrollo y calidad de vida”.
La postura de la comunidad: Exigencias claras
Para la ciudadanía sanjuanera, esta sectorización de 12 horas obliga a los hogares a mantener prácticas de racionamiento, recolección y almacenamiento en tanques y baldes, lo cual altera la cotidianidad y representa un riesgo latente para la salud pública.
La comunidad ha sido enfática en sus contrapropuestas, las cuales se resumen en dos exigencias fundamentales,el escenario ideal (y un derecho fundamental) La exigencia principal y definitiva es contar con un servicio de agua permanente, las 24 horas del día, los 7 días de la semana,un acueducto moderno no debería operar bajo la lógica del racionamiento crónico.
El escenario aceptable (en el peor de los casos) Si la capacidad instalada actual hace imposible el suministro ininterrumpido a toda la población, la comunidad propone una sectorización mucho menos fragmentada. Se exige dividir el casco urbano en solo dos bloques (San Juan 1 y San Juan 2), garantizando así un ciclo de 24 horas continuas de agua para cada sector. Esto permitiría un abastecimiento real, digno y menos restrictivo para las familias y el comercio local.
Conclusión: Se requiere inversión, no solo logística
El anuncio de Veolia deja en evidencia que las soluciones actuales son simples paliativos. La sectorización en cuatro bloques de 12 horas es una medida de mitigación que maquilla la falta de capacidad del sistema de acueducto para satisfacer la demanda actual de San Juan del Cesar.
Es imperativo que tanto Veolia como las autoridades municipales y departamentales dejen de administrar la crisis y comiencen a proyectar soluciones estructurales. La comunidad no está pidiendo un favor; está exigiendo la prestación de un servicio eficiente por el cual paga, y sobre todo, una infraestructura que esté a la altura del crecimiento y la dignidad de los sanjuaneros.
Publicidad


