
Por: Ana Cecilia Fuentes Jiménez
Como mujer, como colombiana, como Guajira tomo mi pluma para narrarles a los lectores de este medio lo que sentimos al entrevistar de forma muy humana a un exfuncionario público el cual no vamos a revelar su nombre por respeto a su privacidad, dicha entrevista nos dejó una gran enseñanza, cabe subrayar que el exmandatario fue enfático en afirmar que sería la única que le concedía una entrevista porque la consideraba una buena persona en su condición de mujer, al lograr esta entrevista no pude evitar que me brotaran las lágrimas, personalmente nos agradó mucho que nuestro personaje nos contar su historia, desde el día que perdió su investidura.
Su llegada a la Picota como un ciudadano más, común y corriente, nos agradó mucho cuando narraba la bonita amistad que había nacido entre sus compañeros en la cárcel y lo mucho que ha aprendido según ese duro trance en el cual veía la parte buena, también destacaba entre sus amigos entre comillas que si van a visitarlo sin esconderse, mientras que otros ni van ni los llaman, por el contrario les huyen como si se tratara de una peste mala que lo pueden contagiar.
Es verdaderamente conmovedor, como este ser quien alcanzó la cúspide ahora no desea saber nada de política, de contratos que por el contrario quiere vivir una nueva etapa como ser humano del común al lado de su familia, esposa e hijos, como un ciudadano más que pide perdón, si se equivocó “Es de sabio reconocer los errores” lo que enfatizó nuestro personaje.
Quien nos enfatiza del cambio que se debe dar a la Justicia Colombiana, la cual muchas veces actúa al revés como dría un colombiano del común, primero detienen, someten al escarnio público y después es que van a investigar, así son muchos los Colombianos purgan una condena siendo inocentes mientras otros ciudadanos verdaderamente delincuentes de cuello blanco andan campantes en altas esferas de cargos públicos de toda índole, se detectan fallas, corrupción y los hallazgos no muestran resultados para arrestar a los delincuentes que se apoderan de los recursos del estado, allí la justicia marcha con pasos de morrocón.
Volviendo al tema de la entrevista enfatizo que se requiere de la unión de los jóvenes dirigentes de la vida política del departamento de la Guajira y la Costa Caribe para poder enfrentar a los pulpos de la dirigencia del interior del país son los que logran quedar con la parte más grande del ponqué en el presupuesto nacional.
¿Será que estos departamentos poderosos al parecer no hay subversivos no hay Parapolítica? Puesto que las investigaciones parecen enfilarse todos a esta región costeña mucha sapiencia a quienes vamos a elegir en las próximas elecciones al congreso dado que los departamentos de Magdalena, el Cesar y La Guajira hemos quedado prácticamente huérfanos con tantos pulpos que a veces ahogan las voces de nuestros parlamentarios los pocos que nos quedan. Por favor muchachos únanse para evitar que sus voces se pierdan entre tantos pulpos de otras regiones.
Tenemos muchos valores en nuestros territorios sin decir que los de otros departamentos y del país en general sean malos, pero Guajiro a lo tuyo tú.
No es momento de odios, de injurias entre nosotros mismos.
Respetar al otro para una verdadera paz política. Los sueños de nuestros candidatos deben ser nuestros sueños de una Guajira próspera como lo han venido luchando nuestros dirigentes.
Es momento de posicionar al departamento como lo es en el mapa, la cabeza visible desde donde comienza Colombia y también comienza el respeto por nuestra etnia.
Un departamento multiétnico donde el arijuna, el indio y el negro tengamos el mismo valor, que nos sintamos orgullosos de nuestra etnia, como el departamento más rico no permitamos que nos esquematicen como ladrones, corruptos y delincuentes de esos los hay en todo el país no solo nuestra bella y exótica Guajira.