
Por: Hugues Gámez Gámez
En respuesta a las recientes afirmaciones emitidas a través de diversos medios de comunicación, por parte de funcionarios públicos y personal externo, desde esta mesa editorial vemos la necesidad imperativa de hacer una aclaración frente a la narrativa que se ha venido construyendo alrededor del Mercado Público y la Terminal de Transportes de nuestro municipio.
Es un error histórico y administrativo seguir catalogando estas infraestructuras como “obras inconclusas”. La realidad documental y fáctica demuestra un escenario muy distinto, marcado no por el abandono de los contratistas, sino por la desidia institucional posterior.
A continuación, detallamos los puntos clave que aclaran la verdadera situación de estas obras:
Finalización y Entrega Total: Contrario a lo que se ha manifestado equivocadamente, tanto el Mercado Público como la Terminal de Transportes fueron terminadas en su totalidad por la Gobernación de La guajira,los proyectos cumplieron su fase constructiva y fueron oficialmente entregados.
Recepción por parte del Municipio: La administración municipal de San Juan del Cesar recibió ambas infraestructuras tras su culminación,el problema no radicó en la ejecución de la obra, sino en la fase de operación y vigilancia.
Vandalismo y Espoliación: El lamentable estado de ruina que presentan hoy en día estas edificaciones se debe estrictamente a que fueron vandalizadas y espoliadas por la delincuencia,la absoluta falta de vigilancia y protección de estos bienes permitió que personas inescrupulosas desvalijaran las instalaciones, robando materiales, cableado, puertas, ventanas y demás elementos estructurales.
Silencio y Omisión Administrativa: El hecho más grave dentro de toda esta situación es la inacción legal. Hasta la fecha, ningún alcalde en ejercicio de sus funciones ha denunciado esta espoliación ante la justicia colombiana.
El saqueo sistemático del patrimonio de los sanjuaneros ha ocurrido frente a los ojos de las administraciones de turno sin que se inicien las acciones penales correspondientes para hallar a los responsables del detrimento patrimonial.
Conclusión:
Llamar “obras inconclusas” al Mercado Público y a la Terminal de Transportes es ocultar la verdadera responsabilidad de quienes debieron protegerlas,es momento de que el debate público se centre en la verdad, el estado departamental cumplió con la construcción, pero el estado municipal falló en su deber de custodia, permitiendo que la delincuencia destruyera el patrimonio de San Juan del Cesar ante la mirada complaciente y el silencio jurídico de sus gobernantes.
Hacemos un llamado a los entes de control y a la ciudadanía para exigir que se cuente la historia como es, y para que se tomen, aunque de manera tardía, las medidas legales contra el saqueo de los bienes del pueblo.
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