
Foto: Presidencia de la República
Según los firmantes de la carta abierta, el endurecimiento de las tasas es una reacción directa al aumento del salario mínimo, lo que evidencia que el Emisor está actuando como un “representante político de los rentistas”.
En un contundente manifiesto de respaldo a la postura del Gobierno nacional, más de 800 firmantes, entre economistas, sindicatos, organizaciones sociales, centros de pensamiento, ministros y congresistas, publicaron una carta abierta expresando su “profunda preocupación” por las recientes decisiones de la Junta Directiva del Banco de la República.
El documento respalda las críticas del presidente Gustavo Petro, al señalar que el aumento de la tasa de intervención al 11,25% sitúa la tasa real en su punto más alto en lo que va del siglo XXI (5,96%), una medida que consideran desconectada de la realidad productiva del país.
Según los firmantes, el endurecimiento de las tasas es una reacción directa al aumento del salario mínimo, lo que evidencia que el Emisor está actuando como un “representante político de los rentistas”.
Denuncian que, en la disputa entre capital y trabajo, las medidas favorecen a los tenedores de títulos y acreedores, mientras asfixian financieramente a los hogares, a las pequeñas empresas y a las iniciativas de la economía popular.
“La política del Banco de la República favorece a rentistas y castiga a los trabajadores”, señala la carta. El respaldo ciudadano subraya que no existe justificación técnica para responder con alzas severas a una inflación originada por choques de oferta y costos externos.
La carta cuestiona la efectividad de la política contractiva frente a problemas que el crédito no puede resolver: “Castigar el crédito no desatasca puertos, no abarata fertilizantes ni reduce la dependencia importadora”, se lee en el texto.
Por el contrario, advierten que estas decisiones exacerban los problemas estructurales de la economía colombiana al frenar la inversión necesaria para fortalecer el aparato productivo nacional.
Uno de los puntos más críticos de la comunicación es la exigencia de transparencia sobre los “costos distributivos” que el Banco de la República impone a la sociedad.
Los sectores sociales, sindicales, económicos y académicos instan a la Junta Directiva a hacer públicas sus proyecciones sobre la pérdida de empleos, la destrucción del tejido empresarial y la transferencia de ingresos hacia los sectores especulativos.
Sostienen que un debate democrático serio requiere que el país conozca no solo los beneficios teóricos de controlar la inflación, sino quiénes están pagando el costo social de enfriar la economía.
Asimismo, la carta advierte sobre una alarmante falta de coordinación entre el Emisor y el actual Plan Nacional de Desarrollo. Al respecto indica que mientras el Gobierno nacional impulsa una transformación productiva orientada al agro, la industria y el turismo, la política monetaria opera en sentido contrario, bloqueando el financiamiento del desarrollo.
El documento cita el informe ‘El modelo económico está cambiando’, del Centro de Pensamiento Vida, señalando que la actual estrategia del Banco protege el status quo rentista y extractivo que el país busca superar.
En cuanto a la naturaleza institucional del Banco, la sociedad civil es enfática: la independencia constitucional no es un cheque en blanco para actuar de espaldas a la ciudadanía. “El Banco podrá ser independiente del Ejecutivo, pero no puede ser independiente de la deliberación pública ni del control democrático”, señala el manifiesto.
Los firmantes exigen que ninguna institución, por técnica que sea, se sitúe por fuera del debate público, especialmente cuando sus decisiones afectan directamente la distribución del ingreso y el bienestar general.
Finalmente, el documento hace un llamado urgente a abrir una discusión plural y democrática sobre la política monetaria en Colombia. Proponen reorientar el debate hacia una estrategia articulada que garantice la democratización del crédito y la generación de empleo.
Este respaldo masivo fortalece la tesis del presidente Petro sobre la necesidad de que el Banco de la República se sintonice con los objetivos nacionales de justicia social y transformación productiva, dejando atrás el modelo especulativo que ha imperado en las últimas décadas.
Carta abierta sobre la política monetaria del Banco de la República
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