San Juan del Cesar: Entre el Estruendo Metálico y el Silencio de la Autoridad

Por: Hugues Gámez Gámez

Recorrer las calles de San Juan del Cesar a cualquier hora del día y con mayor gravedad durante la noche,se ha convertido en un desafío para los oídos,el rugido ensordecedor de decenas de motocicletas transitando sin mofles, con resonadores o con tubos de escape alterados irrumpe en las viviendas, interrumpe el descanso de las familias, altera la tranquilidad en hospitales y centros educativos, y atenta de manera directa contra la salud auditiva de la población.

Lo que para unos pocos parece ser una muestra de estilo o una imprudencia cotidiana, representa en realidad un problema grave de salud pública y contaminación acústica que avanza en San Juan del cesar bajo una preocupante ausencia de controles.

Un marco Legal claro que no se aplica en el municipio

En Colombia, el panorama jurídico dio un paso determinante con la Ley 2450 de 2025, conocida como la Ley Antirruido.

Esta normativa fija lineamientos estrictos para frenar la contaminación auditiva en el territorio nacional, estableciendo parámetros precisos para el tránsito de fuentes móviles:

1-Límite de Ruido: Se fija un máximo permitido de 86 decibeles para las motocicletas (nivel equivalente al sonido de un taladro de alta potencia). Superar este umbral o haber suprimido el silenciador original constituye una infracción.

2-Infracciones y Duras Sanciones Económicas:

Multa C28: Sanción por el uso de dispositivos o accesorios diseñados para producir ruido o alterar los sistemas de escape, con valores entre $604.000 y $711.750 COP aproximadamente.

Multa D17: Aplicable por exceder los límites permisibles de contaminación ambiental y auditiva, la cual alcanza montos de hasta $1.208.000 COP.

Inmovilización Inmediata: La ley faculta de forma directa a las autoridades de tránsito para realizar la inmovilización del vehículo y su traslado a patios.

Rechazo en Revisión Técnico-Mecánica: Los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA) están obligados a rechazar aquellas motocicletas que presenten tubos de escape modificados, no originales o sin silenciador.

Pese a que el marco normativo nacional otorga herramientas legales y operativas suficientes a las alcaldías y organismos de tránsito, en San Juan del Cesar la percepción ciudadana es de un vacío total de autoridad.

Mientras los habitantes de barrios como El Centro, Las Delicias o La Victoria deben tolerar ráfagas de ruido que sobrepasan con frecuencia los 100 decibeles, en las esquinas principales los controles brilla por su ausencia. La falta de operativos continuos, la escasez de medidores de sonido (sonómetros) en los procedimientos locales y la permisividad habitual han normalizado un delito ambiental que afecta especialmente a niños, adultos mayores y personas en estado de convalecencia.

Llamado de Atención

San Juan del Cesar no puede seguir siendo un territorio sin ley en materia de convivencia sonora. Garantizar el derecho al descanso y a la salud auditiva no requiere crear nuevas normas, sino aplicar con rigor, firmeza y continuidad la Ley 2450 de 2025. Es momento de que la Secretaría de Gobierno municipal, las autoridades de tránsito y la Policía de Vigilancia asuman su responsabilidad, inicien operativos de inmovilización y le devuelvan la tranquilidad a las calles de la villa de San Juan.

Para conocer más sobre la reglamentación nacional contra el ruido y las sanciones establecidas a nivel de calidad acústica, puedes consultar este informe explicativo sobre la Ley 2450 de 2025.

Este recurso audiovisual explica los alcances de la normativa colombiana en materia de control a la contaminación auditiva y las medidas que deben coordinar las autoridades en cada territorio.

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