San Juan del Cesar: El parque ecológico, pulmón verde del río cesar, su sentencia de muerte entre el silencio, la agonía, cenizas y olvido.

* “El pulmón que deja de respirar”

Por: Hugues Gámez Gámez

El Parque Ecológico de San Juan del Cesar fué una iniciativa impulsada y construida con la dirección del profesional de la arquitectura oriundo de la misma municipalidad, Obed Fragozo Manjarrez en el año 1996, cuando se desempeñaba como secretario departamental de minas, energía y medioambiente del departamento de La Guajira.

La obra considerada como el pulmón del mítico rio cesar, fué inaugurada el día 7 de diciembre del año 1997, con el serio propósito ambiental de transformar y rescatar las riberas del principal afluente hídrico del municipio, eliminando la degradación ambiental previa, pero además su construcción resonaba con mucha fuerza en la población de la región porque sería al mismo tiempo un atractivo turístico donde propios y extraños disfrutarían de la belleza exótica de la naturaleza en ese especial espacio, como en efecto por mucho tiempo ocurrió.

Donde se construyó el parque ecológico de san juan del cesar, existía previamente un  botadero de basura y foco de contaminación en pleno extremo izquierdo del histórico río Cesar, fuente inspiradora de las más hermosas y excelsas canciones que han enriquecido el catálogo interminable de nuestra identidad cultural como es la música vallenata, allí se consagraron poetas de nuestra música vernácula, como Roberto, Jorge y Efrén Calderón Cujia Hernando Marín Lacouture,Maximo Móvil Mendoza, Luis Aniceto Egurrola Hinojosa y Aurelio Nuñez Bermúdez entre una extensa nomina, fué el  primer Parque ecológico del departamento de la guajira, cuyo afán institucional era promover la  recuperación ambiental, conservación el ecosistema local y fomentar la biodiversidad en la región, la convivencia familiar y el cuidado del medio ambiente, un espacio diseñado también integralmente para el bienestar de la ciudadanía.

El proyecto, buscaba convertirse en el principal punto de encuentro de la zona, destacado por su infraestructura moderna y funcional, entre sus las principales atracciones se encentraba un área de juegos infantiles de última generación y múltiples kioscos destinados a actividades culturales y sociales, sillas para el descanso, distribuidas estratégicamente en zonas de sombra, áreas de acceso pavimentadas, garantizando la movilidad en el entorno, senderos seguros para caminatas, Iluminación integral, se instaló un sistema de luminarias en toda el área para asegurar que el espacio sea aprovechable y seguro durante las horas nocturnas y sin lugar a dudas uno de los puntos más celebrados por los vecinos son las zonas para alimentación, espacios de convivencia especialmente acondicionados donde las familias podrían disfrutar de comidas al aire libre en un entorno limpio y ordenado.

“Este parque no es solo un conjunto de infraestructura; es un espacio vital que equilibra la naturaleza con las necesidades recreativas de nuestra comunidad”, señalaron en su momento las autoridades durante la inspección final, así  el Parque Ecológico se posicionó como un referente de urbanismo sustentable, ofreciendo un refugio seguro y recreativo para todas las edades, su importancia representaba un pulmón natural fundamental en el municipio, conocido por su riqueza paisajística y cultural.

Lo que alguna vez fué proyectado como el “pulmón verde” y el principal espacio de esparcimiento natural para los habitantes de San Juan del Cesar, hoy se encuentra en un estado de abandono que roza la tragedia ambiental, el Parque Ecológico, situado a orillas del río celebre rio cesar, enfrenta una crisis de deterioro acelerado que ha encendido las alarmas entre ambientalistas y la comunidad civil, perdió su funcionalidad como un espacio de protección, en línea con la necesidad de preservar las fuentes hídricas de la región, hoy es un escenario de  desolación, donde antes se esperaba ver senderos peatonales, avistamiento de aves y una robusta flora nativa, hoy impera la desidia, de tal manera que  diversas denuncias ciudadanas y recorridos por la zona han evidenciado una serie de problemas críticos:

Por la acumulación de residuos, el parque se ha convertido en un vertedero improvisado, bolsas de plástico, escombros de construcción y desechos orgánicos contaminan los suelos y la ribera del río.

Pero lo más deplorable ha sido su sometimiento al vandalismo y saqueo, la espoliación de la totalidad de la infraestructura del parque, incluyendo luminarias, cercado y áreas de descanso, ha sido desmantelada o destruida por falta de vigilancia, la deforestación es crónica, La tala indiscriminada de árboles nativos y la falta de un plan de riego han dejado la zona árida, perdiendo su capacidad de regular la temperatura local.

El impacto de la destrucción en la comunidad mermó las esperanzas para quienes eran celosos guardianes del escenario, para los sanjuaneros, la pérdida de este espacio no es solo un tema de carácter estético, “El parque era nuestra esperanza para tener un lugar digno donde caminar y conectar con la naturaleza sin tener que salir del casco urbano”, comentó un residente local, “además, la inseguridad ha tomado terreno. Al ser un área oscura y sin mantenimiento, se ha transformado en un foco de inseguridad, alejando a las familias y deportistas que solían frecuentar los alrededores”.

Si no se interviene el Parque Ecológico ahora, perderemos años de regeneración natural y un activo invaluable para combatir el cambio climático en nuestra región, porque la destrucción del Parque Ecológico no es solo la pérdida de unos cuantos árboles sino que el tiempo corre y el río Cesar observa en silencio cómo su orilla se marchita, estamos ante la erosión de la calidad de vida de los sanjuaneros, mientras la clase dirigente se ha convertido en espectadores de un denigrante espectáculo ambiental.

“El gran libro, siempre abierto y que tenemos que hacer un esfuerzo para leer, es el de la Naturaleza, y los otros libros se toman a partir de él, y en ellos se encuentran los errores y malas interpretaciones de los hombres”, imposible olvidar las enseñanzas que solo nos imparte la naturaleza, sabio el mensaje que contempla “La naturaleza tiene lo que tú levantas de la tierra, nada más tiene” y “Todo lo que es contrario a la naturaleza es contrario a la razón, y todo lo que es contrario a la razón es absurdo”

“Encontrarás más en los bosques que en los libros. Los árboles y las piedras te enseñarán lo que nunca aprenderás de los maestros” finalmente para reflexionar “La naturaleza no necesita defensas, sino más defensores.”

Las opiniones de los lideres sobre el tema:

El líder social y defensor del parque ecológico y el rio cesar, Mairo Daza manifestó sobre este tema a Gente, Cultura y Pueblo que “El estado de destrucción o descuido del Parque Ecológico es el ejemplo perfecto de la falta de continuidad administrativa, ha sido una inversión Perdida, invirtieron miles de millones de pesos en infraestructura que, al cabo de unos años, queda a merced del vandalismo o del crecimiento de la maleza por falta de un rubro de mantenimiento”.

Para la seguridad y convivencia, cuando un parque ecológico se abandona, deja de ser un pulmón verde para convertirse en un foco de inseguridad, la comunidad pierde un espacio de paz, y el ecosistema pierde un refugio, dijo ante este medio el dirigente, activista social y veedor ciudadano Luis Brito Ariza.

Es doloroso ver cómo la riqueza natural de San Juan del César se marchita por la burocracia y la indiferencia, el río César es la arteria vital del municipio y el parque ecológico era su pulmón, si dejamos que se seque o se pudra, no habrá más canciones sentidas y el costo futuro será impagable, expresó el odontólogo Carlos Munive Mendoza.

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