
Por: Hugues Gámez Gámez
“La Callecita” – 35 años de promesas rotas y concreto en ruinas
Hay lugares que guardan la memoria de un pueblo y para nosotros, la Avenida José Prudencio Padilla es ese lugar, conocida con afecto como “La Callecita”, esta arteria no es solo cemento; es hoy por hoy el corazón del comercio por los dos grandes centros comerciales de orden nacional que allí se encuentran, como Supertiendas Olímpica y Ara, además es el paso obligado de quienes nos visitan, sin embargo, hoy ese corazón late con dificultad, víctima de un abandono institucional que ya roza la falta de respeto hacia los sanjuaneros.
Es u estancamiento de tres décadas y resulta difícil de creer, pero las cifras no mienten, han pasado más de 35 años desde la última intervención integral en esta vía, el concreto rígido, que en su momento fué símbolo de modernidad, hoy es un mapa de grietas y desniveles, lo que antes era una arteria vital, hoy es un riesgo para la seguridad vial y un obstáculo para el desarrollo.
Pero es impresionante la paradoja de la secretaria de Planeación y Valorización, porque si algo indigna a la comunidad es el contraste entre la burocracia y la realidad, en los últimos años, por la Secretaría de Planeación y Valorización han pasado varios jefes, nacidos, criados y viven en el sector, cercanos a los mandatarios de turno, sin embargo, esa cercanía al poder no se ha traducido en gestión, más bien en silencio cómplice, la gestión es nula, no hay proyectos de regeneración urbana.
Pero es que el mobiliario es también obsoleto, todo lo que compone la avenida, desde sus luminarias hasta su señalización pertenece al siglo pasado, no hay espacios de descansos y esparcimiento para gente, a pesar de su flujo constante, “La Callecita” carece de zonas de descanso, carece de sillas, no hay un solo metro cuadrado diseñado para el esparcimiento del ciudadano.
La avenida José Prudencio Padilla la callesita, es hoy un símbolo de desidia, cuando debería ser una de nuestras mejores cartas de presentación, una “vitrina” para el visitante, pero no, en cambio se ha convertido en el monumento al olvido, mientras otros municipios de la región transforman sus vías principales en bulevares modernos y sostenibles, en San Juan del Cesar nos conformamos con ver cómo el tiempo y la desidia terminan de demoler lo poco que queda en pie.
Por lo argumentado, el clamor de la comunidad y Gente, Cultura y Pueblo, es la regeneración de la avenida José Prudencio Padilla o la callesita porque existe una deuda histórica, de manera que exigimos que la Secretaría de Planeación deje de ser una oficina de trámites y se convierta en el motor de cambio que esta avenida y este pueblo necesitan con urgencia.
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