
Por: Hugues Gámez Gámez
El eco de los tambores y la alegría del Rey Momo se enfrentan este año a un desafío que va más allá del cansancio de las fiestas, en San Juan del Cesar, la celebración de los carnavales ha pasado de ser una invitación al desenfreno a un llamado urgente a la prudencia y la seguridad.
Un panorama de alerta
En las últimas semanas, la tranquilidad de los sanjuaneros se ha visto empañada por el reporte de amenazas provenientes de grupos armados ilegales que operan en la región, según fuentes, la presencia de estas estructuras ha generado un clima de incertidumbre que obliga a las autoridades y a la ciudadanía a no bajar la guardia.
Recientemente, la Administración Municipal emitió el Decreto 012 mediante el cual se formalizó la suspensión de los eventos masivos oficiales, esta decisión, aunque difícil para los hacedores de cultura y el sector comercial, busca priorizar la vida y permitir que la Fuerza Pública concentre sus esfuerzos en la vigilancia del casco urbano y las zonas rurales.
Las voces de la comunidad
“Queremos disfrutar, es nuestra esencia, pero no a cualquier precio”, comenta un gestor cultural que prefirió reserva de su identidad, la preocupación no es menor, asesinatos selectivos y extorsiones al comercio han marcado el inicio de 2026, lo que ha llevado a los habitantes a adoptar un comportamiento más cauteloso.
Recomendaciones para los ciudadanos, decálogo de Seguridad para el Carnavalero:
Ante este escenario, se recomienda a quienes decidan celebrar de manera privada o en pequeños grupos:
Moderación con el alcohol, el consumo excesivo reduce la capacidad de reacción y lo convierte en un blanco fácil
Evitar aglomeraciones en lugares con poca vigilancia.
Respetar los horarios establecidos por la alcaldía y la policía.
Reportar cualquier actividad sospechosa a las líneas de emergencia.
Mantener la comunicación constante con familiares y amigos sobre su ubicación.
Desplácese siempre acompañado y establezca puntos de encuentro en caso de que el grupo se disperse.
Para que el único recuerdo sea la diversión, se sugiere seguir esas pautas de autocuidado:
La seguridad es una responsabilidad compartida, aunque el espíritu carnavalero sea fuerte, la integridad de cada sanjuanero es la prioridad absoluta en estas festividades, las luces, la música y el estallido de color que caracterizan las festividades del Carnaval traen consigo no solo alegría, sino también un incremento en los riesgos de seguridad.
Las autoridades han emitido una alerta clara para este año,la celebración debe ir de la mano con la prevención, históricamente, las aglomeraciones y el ambiente festivo son aprovechados por estructuras delincuenciales para cometer sus agresiones, bajo la premisa de que “la ocasión hace al ladrón”, la recomendación principal es no bajar la guardia mientras se disfruta de los eventos masivos.
Ante cualquier actividad sospechosa o si es víctima de un delito, las autoridades instan a denunciar de inmediato a través de las líneas de emergencia.
La Policía Nacional redoblará su presencia, pero el ciudadano debe ser el primer anillo de seguridad para evitar conductas de riesgo.
Recuerde: Un carnaval seguro es un carnaval que se disfruta hasta el final.