
Por: Hugues Gámez Gámez
Lo que antes era un azote esporádico se ha convertido en una crisis de seguridad pública para el gremio de ganaderos de San Juan del Cesar y sus corregimientos, sin lugar a dudas que el robo de ganado o abigeato, ha alcanzado niveles críticos, dejando pérdidas millonarias y un gremio sumido en la zozobra ante la aparente impotencia de las autoridades que les corresponde garantizar el orden.
En los últimos días, el panorama en las fincas de la región es completamente desolador, ya no solo se trata del robo de reses en pie; los delincuentes han perfeccionado la técnica del “carneo”, donde sacrifican a los animales en los mismos predios, llevándose solo las piezas de carne más valiosas y dejando los restos que evidencian la crueldad y la rapidez de sus faenas.
“Ya no dormimos tranquilos. Uno se acuesta pensando si al día siguiente encontrará sus vacas o solo los cueros en el monte. Esto no es solo un robo, es el sustento de nuestras familias lo que se están llevando”, afirmó a este medio de comunicación un pequeño productor de la zona que prefirió mantener su anonimato por seguridad.
Factores que agravan la crisis
La comunidad identifica tres puntos claves que han permitido que el delito se dispare:
Falta de pie de fuerza: El patrullaje en las zonas rurales es insuficiente para cubrir la extensión de las áreas productoras de ganado.
Los famosos mercados clandestinos: La carne producto del abigeato se comercializa sin controles sanitarios en expendios y tiendas de san jaun del cesar y municipios vecinos, alimentando el ciclo económico del robo.
Temor a denunciar: Muchos afectados optan por el silencio ante las represalias de las bandas organizadas que operan en la zona.
El llamado a la acción
El gremio ganadero y la comunidad civil exigen a la Alcaldía Municipal, a la Policía Nacional y al Ejército una estrategia integral que vaya más allá de las reuniones de seguridad. Solicitan:
Puestos de control móviles en las vías que conectan con los corregimientos.
Fiscalización rigurosa de las guías de transporte y de los expendios de carne.
Incentivos a la denuncia con garantías de protección para las víctimas.
Mientras las cifras de reses hurtadas siguen subiendo, el sector productivo de San Juan del Cesar advierte que, de no haber una respuesta contundente, la economía local que depende en gran medida del campo,entrará en una fase de declive irreversible.
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