
Por: Hugues Gámez Gámez
En San Juan del Cesar, las quejas de la ciudadanía sobre la atención en los dispensarios de salud se han vuelto constantes, la ciudadanía sanjuanera en medios radiales y redes sociales, coinciden en que el servicio está lejos de responder a las necesidades reales de la población.
Uno de los señalamientos más frecuentes es la demora en la atención, los usuarios manifiestan con gran indignación que los tiempos de espera para consultas básicas son excesivos, Para muchos, esto refleja una falta de personal en las instituciones, una planificación limitada y procesos administrativos que no responden a la demanda actual.
Escasez de medicamentos y trámites engorrosos
Los ciudadanos de distintas zonas del municipio denuncian que los medicamentos esenciales no siempre están disponibles, obligándolos a desplazarse a otros puntos para comprar con sus propios pecunios o esperar varios días para recibir tratamientos sencillos.
Además, aseguran que los trámites para autorizaciones y remisiones son demasiado lentos, lo que genera preocupación entre personas que requieren seguimiento constante a sus patologías.
Otra queja recurrente es la falta de información clara sobre horarios, disponibilidad de médicos, medicamentos y cambios en procedimientos o suspensiones de servicios.
Los sanjuaneros reclaman que la comunicación con los usuarios debe mejorar, especialmente en situaciones donde el acceso a la información puede evitar desplazamientos innecesarios o confusiones.
Ante este panorama, muchos ciudadanos piden que las autoridades locales, regionales y las entidades de control verifiquen el funcionamiento de los dispensarios y empresas prestadoras del servicio de salud garanticen un servicio más digno, eficiente y cercano, la percepción general es que la salud en San Juan del Cesar necesita un plan de mejoras sostenido, no intervenciones aisladas.
El malestar por la atención en los dispensarios de salud en San Juan del Cesar dejó de ser un simple comentario, hoy es un reclamo generalizado, repetido en barrios, veredas y espacios públicos, pues la sensación dominante entre los sanjuaneros es que la salud básica está funcionando por debajo de lo mínimo aceptable, sin que haya respuestas claras ni soluciones de fondo.
Los usuarios describen escenas que se han vuelto parte del día a día, filas interminables desde la madrugada, turnos que avanzan a paso lento y gente que se va sin ser atendida.
Para la comunidad, estas demoras no son un hecho aislado; son la prueba de una organización deficiente, falta de personal y una atención totalmente ajena a la demanda que en realidad tiene el municipio.
Los medicamentos nunca alcanzan, esta es una de las quejas más frecuente y está ligada con la escasez constante de medicamentos, sobretodo esenciales, los sanjuaneros denuncian que es común salir del dispensario con la fórmula en la mano, sin los medicamentos.
Habitantes de zonas rurales sostienen que la brecha entre el campo y el casco urbano se ha vuelto demasiado evidente, dejando a las veredas con una atención mínima y, en ocasiones, precaria.
Los procesos de carácter administrativos como son las autorizaciones, remisiones, citas y otros, son descritos por la ciudadanía como “un laberinto que nadie explica”.
Para muchos, los pendientes que generan, se ha convertido en una barrera tan grande como la enfermedad misma, especialmente para personas mayores y madres que buscan atención para sus hijos.
La sensación generalizada es que los problemas llevan demasiado tiempo sin resolverse y que la salud del municipio necesita una intervención seria, no parches temporales ni comunicados defensivos.