Cerrejón convierte una zona minera en bosque seco tropical

 

Cerrejón
convierte una zona minera en bosque seco tropical



Cerrejón, después de
varios años de trabajo, ha demostrado estar capacitado para convertir antiguas
zonas mineras en reservas de bosque seco tropical. Desde inicios de sus
operaciones, antes de que fuera una exigencia legal en el país, la compañía ha
rehabilitado de forma exitosa más de 4.300 hectáreas de tierras donde
anteriormente se realizaba minería a cielo abierto.

La zona de EWP es un
claro ejemplo de cómo se transforma una antigua operación minera en un área
restaurada, gracias al retrollenado de un tajo, que alcanzó los 230 metros de
profundidad, y que tras la siembra de árboles nativos y de especies amenazadas
hoy se está convirtiendo en bosque seco tropical. El 26 de octubre de 2020,
Cerrejón alcanzó la siembra de 2 millones de árboles.

“Estamos comprometidos,
con diferentes programas, en la protección y restauración del bosque seco
tropical, uno de los ecosistemas más amenazados y menos estudiados del mundo, y
del cual, en Cerrejón gracias a los programas de conservación ahora albergamos
una de las reservas más grandes del Caribe Colombiano. Nuestro corredor, y la
contribución a la protección de áreas protegidas del departamento de La
Guajira, son una prioridad para asegurar la conectividad entre los ecosistemas
de la región”, afirmó Luis Madriñan, gerente de Gestión Ambiental de Cerrejón.

La rehabilitación de
tierras es una de las iniciativas que adelanta la compañía para fortalecer la
conformación de un corredor biológico de más de 25.000 hectáreas entre la
Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá, en el cual, junto con
las comunidades, se sembrarán más de 8 millones de árboles nativos. Este
proyecto contribuirá con un 9% a la meta que tiene el Estado colombiano de
restaurar 260.000 hectáreas de bosque seco tropical en los próximos 10 años.

Cerrejón
mantiene su compromiso con la protección del medio ambiente en La Guajira:

Promoviendo la
investigación de la biodiversidad de la región a través del establecimiento del
primer laboratorio de bosque seco tropical del Caribe Colombiano de la mano del
Instituto Humboldt.

Contribuyendo con la
declaratoria de más de 60.000 hectáreas de áreas protegidas en la región y de
la primera reserva privada de la sociedad civil Reserva Mushaisa – Santa Helena
para la conservación de 1.976 hectáreas.

Gracias a su gestión,
se pueden destacar indicadores importantes como que el jaguar ha regresado a La
Guajira y se han identificado más de 8 individuos, a los que se les suman otras
600 especies entre mamíferos, reptiles, anfibios, insectos, peces y aves que
habitan en el corredor.

Durante los últimos 13
años en su Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre ha rescatado 47.654
animales y 10.085 recibieron atención veterinaria. De igual forma entre 2019 y
2020 se han liberado 1.800 tortugas hicoteas y 22 babillas juveniles.


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