
Por: Hugues Gámez Gámez
Un anuncio que se lo llevó el olvido
El 13 de agosto de 2025, la Secretaría de Planeación Municipal de San Juan del Cesar hizo un anuncio que encendió una luz de esperanza entre los habitantes del sector: se procedería al desmonte del antiguo tanque del acueducto municipal,la estructura, ubicada estratégicamente en la calle 7 con carrera 1, frente al emblemático y mítico río Cesar, representaba desde hace años una preocupación latente para la comunidad.
Sin embargo, tras transcurrir un año exacto, la promesa oficial se ha convertido en letra muerta, el anuncio quedó solo en eso, en palabras al viento y en un compromiso incumplido que hoy pone a prueba la paciencia y la seguridad de los sanjuaneros.
Una mole de hierro que amenaza a la comunidad
A simple vista, el paso del tiempo y la falta de mantenimiento han hecho estragos en la infraestructura,el desmejoramiento del tanque metálico es evidente y salta a la vista de propios y extraños que transitan por la zona.
Los datos técnicos de la estructura revelan la magnitud del peligro al que se expone diariamente la ciudadanía:
Altura: 30 metros.
Peso estimado: 30 toneladas de metal oxidado.
Factor de riesgo adicional: Cientos de kilos de lodo y sedimentos acumulados en su interior que incrementan la carga muerta sobre una base debilitada por la corrosión y el tiempo.
Ante este panorama, el temor de que ocurra una tragedia no es una exageración, sino una advertencia basada en la realidad. La estructura se alza imponente, pero frágil, muy cerca de una zona de alto flujo peatonal y paisajístico frente al río Cesar.
La pasividad institucional: ¿Esperando una tragedia?
Lo que más indigna a los habitantes y líderes comunitarios no es solo el estado de abandono del tanque, sino la pasividad y el silencio administrativo de la dependencia encargada. Pese a que el riesgo es latente y ha sido denunciado en repetidas ocasiones, la Secretaría de Planeación Municipal parece haber archivado el proyecto de desmonte en el cajón de la desidia.
La comunidad hace un llamado urgente a la administración local para que actúe con celeridad antes de que sea demasiado tarde. Como bien reza el sabio repopular recordado por los vecinos enardecidos por la situación: “Es mejor prevenir que curar”.
San Juan del Cesar no puede ni debe esperar a que ocurra una emergencia lamentable para que las autoridades decidan cumplir con su deber de proteger la vida y la integridad de sus ciudadanos,la pregunta sigue en el aire, resonando frente al río Cesar: ¿Hasta cuándo seguirá en pie esta bomba de tiempo?
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