La situación política en el municipio de Fonseca

Por: Hugues Gámez Gámez

La situación política en el municipio de Fonseca, La Guajira, atraviesa un momento crítico de incertidumbre. La convocatoria a elecciones atípicas para el próximo 3 de mayo ha puesto bajo la lupa la figura del exalcalde Micher Pérez Fuentes, cuya posible candidatura genera más dudas jurídicas que certezas políticas, de tal manera que Fonseca queda en el Limbo, entre la Urna y el Estrado Judicial

El municipio de Fonseca parece haber entrado en un ciclo infinito de interinidad,tras la decisión del Consejo de Estado de anular de manera definitiva la elección de Micher Pérez, el panorama para los comicios del 3 de mayo no es solo una batalla de votos, sino un complejo rompecabezas legal.

La gran pregunta que hoy circula en las calles y despachos del municipio es: ¿Puede alguien cuya elección fue anulada aspirar nuevamente al mismo cargo en el mismo periodo?

La incertidumbre radica en que la nulidad de Pérez no fue una simple casualidad administrativa, sino el resultado de un proceso que cuestionó la legitimidad de la convocatoria previa.

Si bien sus seguidores apuestan por su liderazgo, sus detractores —encabezados por figuras como el abogado José Manuel Abuchaibe— sostienen que participar nuevamente podría configurar una inhabilidad, basándose en que el periodo constitucional es institucional y no personal.

Para el ciudadano de a pie, la situación es agotadora. Fonseca se enfrenta a sus segundas elecciones atípicas en menos de tres años. Esta inestabilidad administrativa tiene un costo alto:

Frenazo en la inversión: Los proyectos de largo plazo quedan en pausa.

Desconfianza institucional: La sensación de que “el voto no vale” si las elecciones terminan siempre en los estrados.

Gasto público: El costo de organizar una jornada electoral extraordinaria que bien podría haberse evitado con una mayor rigurosidad jurídica desde el inicio.

El pulso por la gobernabilidad:Mientras Pérez intenta validar su derecho a elegir y ser elegido, otros nombres calientan motores con respaldos intentando capitalizar el descontento de quienes buscan una “tercera vía” alejada de las maquinarias tradicionales.

Conclusión

El 3 de mayo Fonseca no solo elegirá un alcalde para los 18 meses restantes; elegirá si desea continuar en la pugnacidad jurídica o si finalmente logra cerrar un capítulo de inestabilidad que le ha impedido avanzar. Si la candidatura de Micher Pérez se mantiene bajo esta sombra de duda, el riesgo es que el ganador de mayo no sea quien reciba más votos, sino quien sobreviva al próximo fallo del Consejo de Estado.

El dato: La elección de Pérez en 2023 se dio con un margen estrecho de poco más de 600 votos.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *