
Foto: @petrogustavo
Como un “paso pequeño, pero que distensiona la posibilidad de una gran hoguera humana y vital en el corazón del mundo”, calificó el presidente Gustavo Petro el encuentro que sostuvo este martes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca.
En la rueda de prensa ofrecida al término de la audiencia, el mandatario recalcó que se trató de una “reunión positiva, en primerísimo lugar”, que se dio en “un momento de profunda tensión entre Estados Unidos y América Latina, en general, y que empezó alrededor del tema del Caribe”.
Al respecto explicó que “somos como el ojo de un huracán, de los muchos que se producen en el Caribe”, que se desplaza de Gaza, golpea a Caracas y amenazaba a Colombia, el centro del mundo, lo cual hace temblar el mundo”.
Por lo consiguiente –agregó– “me parece muy positivo que la reunión de esta mañana haya salido con un aire optimista y positivo”.
‘Nos llevamos muy bien’: presidente Trump
Mientras el presidente Petro ofrecía la rueda de prensa, el presidente Trump ofreció su primera declaración sobre el encuentro, durante la cual contestó a la pregunta de un periodista sobre si habían llegado a algún acuerdo relacionados con la lucha contra el narcotráfico.
“Sí lo hicimos”, dijo el presidente Trump y agregó: “Trabajamos en eso y nos llevamos muy bien. Saben, no éramos exactamente los mejores amigos, pero no me sentí insultado, pues nunca lo había conocido. Y nos llevamos muy bien y estamos trabajando también en otras cosas, incluyendo sanciones. Tuvimos una muy buena reunión. Me parece que estuvo estupendo”.
Lo que nos junta es la libertad
El jefe de Estado contó que al encontrarse con el presidente Trump, por primera vez en su vida, porque no lo conocía, y mientras miraba las fotos de los presidentes de Estados Unidos, entre ellas la de Abraham Lincoln, la primera certeza que tuvo es que la libertad es lo que une a los dos pueblos.
“Podemos ser muy diferentes, civilizatoriamente hablando, históricamente hablando, pero lo que nos junta es la libertad. Y ahí comenzó la conversación. Se puede hacer un pacto por la libertad, se puede hacer un pacto por la vida, vida y libertad hoy van juntas, y sobre eso es que nos podemos juntar. Pues esa fue la conversación”, sostuvo.
Sobre esta base –narró el presidente Petro– el tema principal que abordaron se relacionó con la situación económica y de seguridad en las fronteras de Colombia con Venezuela y Ecuador.
Al respecto el mandatario colombiano explicó: “Entre más se reactive económicamente el nororiente colombiano y el occidente venezolano, habrá menos narcotráfico. Entre más se reactive el suroccidente colombiano y el norte de Ecuador, habrá más posibilidad de cerrar las puertas del narcotráfico”.
Sobre este punto consideró que si en dichas fronteras “la gente no tiene con qué comer, no tiene otras opciones, en las selvas, en las montañas y en lugares a donde no llega una carretera o donde para transportarse duran doce horas para sacar un producto agrario legal a un mercado, pues lo que habrá es narcotráfico”, por lo que “en los dos rieles hay que actuar”.
Gorra obsequiada por el presidente Trump al presidente Petro. El mandatario colombiano le agregó la ‘s’ a la palabra ‘América’.

Reactivar la frontera
En cuanto a la frontera colombo-venezolana, la propuesta que el presidente dejó sobre la mesa del presidente Trump es la reactivación económica de este territorio compartido, mediante la articulación en asuntos relacionados con el gas, el petróleo y las energías limpias que Colombia podría ofrecer a Venezuela prácticamente en cuestión de días.
Se trata –recalcó el presidente Petro– “de reactivar a Venezuela, y no simplemente de condolernos por lo que sucedió en Venezuela, que es grave, sino cómo podría ser una reactivación de Venezuela, con la ayuda de Colombia en su frontera, en su vecindad, occidental para Venezuela, nororiental para nosotros, y cuál es el papel de Estados Unidos allí”.
Esto –dijo– se refiere a “cómo dejar fluir allí, incluso con aporte de los Estados Unidos, unos flujos que ya se han construido desde hace mucho tiempo, que son comunes”, es decir, “hablamos del flujo de la energía, del flujo de la gente” e incluso que “desde La Guajira misma podemos tener energía limpia, eólica y solar, para toda Colombia, para toda Venezuela y aún nos queda para exportar”.
El mandatario adujo que para Estados Unidos puede ser atractiva esta oferta de energía limpia y la del potencial en este sector de toda América del Sur, que podría “limpiar la matriz energética de los Estados Unidos”, que sería la base para construir un pacto en las Américas y contribuiría a superar el colapso climático que se avecina, que es un hecho científico real.
Erradicar de raíz
El presidente Petro contó que le mostró al presidente Trump videos sobre cómo los campesinos del suroccidente colombiano, algunos cercanos a la frontera con Ecuador, están por miles, hoy, “arrancando ellos mismos de raíz la mata de la hoja de coca, que es la manera más eficaz de erradicar”.
El mandatario anunció: “Yo lo que quiero hacer apenas regrese a Colombia es, ni siquiera que lo digan organizaciones armadas, sino desatar un movimiento campesino, social, que se libere, con o sin permiso, de cualquier organismo armado que aparezca ahí financiado precisamente por la cocaína”.
Esto –dijo– es para que “Colombia pueda decir, y es que estamos a un paso de ello, que nos desnarcotizamos en nuestro sistema económico, y que el mundo ojalá compre café colombiano, cacao, coco y productos industriales de Colombia, y que ese sea el camino para que no se siembre más hoja de coca con fines mercantiles en el mundo”.
Perseguir a los capos de los capos
Para el jefe de Estado, si se quiere ser eficaz en la lucha contra el narcotráfico, se requiere juntar inteligencias y experiencias entre los distintos países del mundo, de tal forma, por ejemplo, que un capo de capos del narcotráfico sea perseguido aun en la ciudad más lujosa del mundo.
“Si la idea de libertad de mercado impide esa persecución, no estamos haciendo nada. Pero si un campesino es perseguido porque no tiene con qué comer y no puede sembrar sino una vegetación que era conocida desde hace miles de años y nadie podía decir que hizo daño, ¿entonces por qué le cae una bomba encima de su casa o le queman su casa o lo llevan preso? Esa no es una lucha eficaz”, expresó.
“Si la inteligencia dirige el fusil, sabe a dónde apuntar. Y no se apunta al pobre, que no tiene la culpa. Se apunta al poderoso, que hoy puede dominar el tráfico de mujeres, de niños, de órganos, de armas, de sustancias supremamente venenosas, como los insumos del fentanilo”, manifestó.
Al término de la rueda de prensa, el jefe de Estado recalcó en la importancia de su encuentro con el presidente Trump: “Aquí aquí nace un camino o se fortalece, porque nunca ha desaparecido en realidad. Nace un camino en donde gente diferente, regímenes diferentes, maneras de pensar diferentes, poderes diferentes, se pueden encontrar”.
Publicidad

